La ciudad de Tignes se sitúa en la parte superior de la Tarentaise. Tanto en verano como en invierno, ésta estación es una gran lugar turistico, ya que su reputación después de mucho tiempo ha traspasado los límites de Savoie y de la región Rhône-Alpes. Cada estación tiene su originalidad y los turistas se dejaran fácilmente seducir por la riqueza del patrimonio natural de Tignes, el cual ellos podrán descubrir en el curso de las multiples excursiones en ski o a pie.
Sus 180 metros de altura retienen las aguas de la Isére y del Arco, y forman el lago de Chevril que alimenta las centrales de Bréviéres y de Malgovert. El pueblo de Tignes había sido en otro tiempo recubierto por las aguas y reconstruido en madera.
Este importante centro de deportes propone de un lado el ski en invierno y actividades como la navegación y la pesca en el Lago Tignes en verano.
La gran Motte (El Peñon)
El macizo, el más alto de el "Espacio Killy", es la sola parte de la pista skiable de Tignes, abierta durante todas las estaciones. Tierra de rocas, de hielos y de nieves eternales ; los paisajes son grandiosos, el Parque de la Vanoise al sur, la Gran Motte (3.656 metros de altitud) y la Gran Casse (3.852 metros de altitud) al oeste, el Monte Blanco al norte y la Gran Sassière (3.747 metros de altitud) al este.
Este macizo es accesible directamente después del Valle Claret. Él permite efectuar la unión entre el Lago Tignes y el Valle Claret. Los picos, los más elevados de éste macizo son El Paso de Vés (2.840 metros de altitud) y el Paso de Palet (2.700 metros de altitud).
El Parque de la Vanoise fué el primer parque nacional francés. Sus 60.000 hectareas cubren el macizo de la Vanoise entre la Maurienne y la Tarentaise. Los visitantes pueden descubrir las diferentes especies que constituyen la fauna y la flora de los Alpes.
El Parque Nacional de la Vanoisse es un valioso lugar de protección del patrimonio natural de los Alpes.